Evolución histórica del agregado monetario de referencia en el Reino Unido, 1844-2017

Los elementos principales de la estrategia de política monetaria de los bancos centrales son tres: a) una definición cuantitativa de estabilidad de precios, b) un papel destacado del seguimiento del crecimiento de la masa monetaria, identificado por un agregado monetario (la liquidez de la economía), y c) una valoración amplia de las perspectivas de evolución de los precios.

En esta entrada del Blog presentamos la evolución del agregado monetario más utilizado conocido como M3 (“broad money”) que abarca el efectivo (monedas y billetes) y todas las formas de activos que podrían usarse para transacciones, como cuentas corrientes y de ahorro, depósitos a plazo y depósitos en moneda extranjera, entre otros. Hemos utilizado el ejemplo de la libra esterlina porque es la serie mas larga disponible a nivel internacional: 1844-2017 (173 años). Mostraremos la evolución de la serie en cuatro variantes: en niveles sin y con logaritmos (en ambos casos en términos nominales), en términos reales,  y en porcentaje del PIB.

En el primer gráfico se muestra la evolución de la serie en niveles en términos nominales (en millones de libras esterlinas corrientes). Parece que el agregado monetario se mantuvo constante hasta 1970 y que comienza a crecerá  partir de esa fecha de manera acelerada. Pero esta percepción es errónea. Para corregir este problema presentamos el segundo gráfico en la que la serie en términos nominales ha sido transformada tomando logaritmos. La transformación logarítmica reduce la escala de las observaciones más extremas. Sin embargo, esta transformación no cambia la tendencia de la variable. La transformación logarítmica es adecuada para estabilizar la variabilidad de la variable cuando dicha variabilidad se incrementa con el nivel de la serie.

En cualquier caso, la oferta monetaria nominal no refleja en sentido estricto el cambio en el ciclo económico. Por este motivo, la variable correcta para el análisis macroeconómico es el agregado monetario en términos reales. De este modo, en el tercer gráfico se ha deflactado la serie en niveles en términos nominales del primer gráfico por la evolución del Índice de Precios al Consumo (CPI) del Reino Unido.

Ahora el agregado monetario en términos reales sigue creciendo en el tiempo, acelerándose en mayor medida a partir de 1980. La causa de está aceleración es que la economía del Reino Unido ha ido creciendo en la mayor parte de la serie. Para recoger este efecto en el siguiente gráfico hemos calculado la ratio de la serie en niveles en términos nominales del primer gráfico por el PIB en términos nominales.

En cualquier caso, se sigue observando que la ratio M3/PIB ha crecido substancialmente desde 1982.  Con mas detalle en 1844 representaba el 34% del PIB y al final del periodo en 2017 alcanzó el 100,4%. La razón de este crecimiento es que a medida que una economía se desarrolla mas desde el punto de vista financiero, el dinero utilizado para las transacciones aumenta más rápidamente de lo que aumenta el PIB nominal.

La ruptura del modelo neoclásico del multiplicador monetario

 

Desde el inicio de la crisis financiera internacional han aparecido diversas anomalías monetarias y financieras en la economía de EE.UU. que ponen en entredicho lo que los estudiantes de nuestras facultades estudian en los manuales de Macroeconomía. Las dos principales anomalías monetarias serían el incremento desorbitado del exceso de reservas de las entidades de depósito y la caída del multiplicador monetario por debajo de la unidad. Estos dos fenómenos lejos de volver a la normalidad, continúan en su apogeo.

En el primer gráfico se muestra la evolución histórica del multiplicador monetario del agregado monetario M1 de la economía americana (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande). El 19 de noviembre de 2008 el multiplicador monetario se sitúo por debajo de la unidad por primera vez desde su medición a comienzos de 1984. El último dato disponible para el 17 de octubre de 2012 lo sitúa en un nivel de 0,911 (el mínimo histórico se alcanzó el 15 de junio de 2011 con un valor de 0,718). Ello implica que por cada aumento de 1 dólar de las reservas bancarias de las entidades de depósito (la base monetaria) sólo se ha generado 0,911 dólares de aumento de la oferta monetaria americana (M1), por lo que las entidades ha aumentado su exceso de reservas hasta límites insospechados.

La cantidad de dinero existente u oferta monetaria en una economía está formada por el efectivo en manos del público y los depósitos (y otros activos computables dependiendo del agregado monetario utilizado) que éste mantiene en las entidades de depósito. Esa cantidad de dinero crece o disminuye por efecto de la expansión de la base monetaria (efectivo en manos del público y reservas totales de las entidades de depósito) y por el valor del multiplicador monetario. A su vez, el valor del multiplicador monetario depende negativamente de las reservas requeridas a las entidades de depósito por la Reserva Federal (coeficiente legal de reservas), de las reservas excedentes mantenidas por las entidades de depósito y, por último, del coeficiente de liquidez que depende de la propensión del público a mantener efectivo (preferencia por la liquidez).

 Esta caída histórica del multiplicador monetario americano responde en gran medida a la extraordinaria acumulación de reservas excedentes por parte de las entidades bancarias (véase el segundo gráfico adjunto) ya que la base monetaria también ha crecido desmesuradamente (véase el tercer gráfico adjunto). La reservas excedentes de las entidades bancarias de los EE.UU. se situaron a principios de septiembre de 2012 en la cifra nada despreciable de 1,4 billones de dólares (el máximo histórico se alcanzó el 1 de julio de 2011 en 1,6 billones de dólares). Para relativizar este volumen de reservas excedentarias no resulta más pedagógico que compararla con el nivel anterior a la crisis financiera: 1875 millones de dólares a principios de agosto de 2008.

En dos trabajos recientes se muestra como el aumento extraordinario de las reservas de las entidades de depósito americanas coincidió en el tiempo con la introducción por parte de la Reserva Federal de los nuevos programas de crédito y de facilidades de liquidez, y con la política de remuneración de las reservas bancarias a un tipo no cero, en respuesta a la crisis financiera de 2008. Además, discuten las posibles consecuencias inflacionarias futuras del volumen excesivo de reservas excedentarias. [1]

Creo que mis colegas de Macroeconomía de las Facultades de Economía continúan teniendo un sugerente (y complicado) caso de estudio para explicar a sus alumnos en el segundo cuatrimestre de este curso.

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[1] Keister, T. y McAndrews, J.J. (2009): “Why Are Banks Holding So Many Excess Reserves?“, Current Issues in Economic and Finance, Federal Reserve Bank of New York, December 2009 Volume 15, Number 8, pp. 1-10; Willians, J.C. (2012): “Monetary Policy, Money, and Inflation“, FRBSF Economic Letter, 2012-21.

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