Evolución histórica de la tasa de morosidad de las hipotecas de hogares y promotores inmobiliarios, 1999-2013

Uno de los indicadores clave para evaluar el grado de la recuperación económica es la tasa de morosidad del total de créditos concedidos. Para el caso de la economía española es todavía más importante el seguimiento de la tasa de morosidad de los créditos hipotecarios, dado el estallido de la burbuja inmobiliaria, el mayor endeudamiento en hipotecas de los hogares que en el resto de la zona del euro, el deterioro de la renta disponible de las hogares y, sobre todo, el altísimo nivel de desempleo.

En esta entrada del Blog presentamos la evolución histórica de la tasa de morosidad de los créditos hipotecarios, distinguiendo entre los créditos hipotecarios de los hogares y de los promotores inmobiliarios. El periodo cubre desde el inicio de las estadísticas por parte del Banco de España en marzo de 1999 hasta el último dato disponible de marzo de 2013. La tasa de morosidad se aproxima por el cociente (en %) de los créditos dudosos respecto al total de créditos concedidos. [1]

Los últimos datos publicados por el Banco de España sobre los créditos hipotecarios dudosos de las entidades de crédito españolas indican que la tasa de morosidad alcanza récords históricos y que el saldo vivo de los créditos hipotecarios concedidos continúa descendiendo.

En el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se muestra la evolución de la tasa de morosidad de los créditos concedidos a los hogares para la adquisición y rehabilitación de viviendas.

A finales de marzo de 2013 el saldo de los créditos hipotecarios concedidos por los bancos españoles a los hogares ascendía a 625.439 millones de euros, de los cuales 26.032 millones de euros eran considerados como créditos morosos. Ello suponía que la tasa de morosidad de los créditos hipotecarios de los hogares continuaba deteriorándose hasta alcanzar a finales del primer trimestre de 2013 el 4,16%, 1,16 puntos porcentuales más que hace un año.

En el segundo gráfico se muestra la evolución de la tasa de morosidad de los créditos hipotecarios concedidos a los promotores inmobiliarios.

La deuda viva acumulada por los promotores inmobiliarios con los bancos alcanzaba a finales de marzo de 2013 los 205.892 millones de euros, de los cuales 59.561 millones de euros eran clasificados como créditos dudosos. La tasa de morosidad de los promotores inmobiliarios es altísima y muestra hasta que punto el sector se ha derrumbado. Con más detalle, la tasa de morosidad del sector de promotores inmobiliarios alcanzaba a finales del primer trimestre de 2013 el 28,92%, 5 puntos porcentuales más que hace un año.

 La negativa evolución del desempleo y la recesión económica hacen prever que las cifras de morosidad hipotecaria seguirán deteriorándose en los próximos trimestres.

 En ocasiones nuestro Gobierno olvida que el problema más grave de la economía española no es el de la competitividad exterior, sino el excesivo nivel del endeudamiento privado (y el lento proceso de desapalancamiento).

———

[1]  Los créditos dudosos son aquellos que presentan cuotas impagadas por un plazo superior a 90 días y aquellos otros sobre los que las entidades tienen dudas razonables sobre su reembolso en los términos que fueron acordados en el momento de la concesión.

Evolución del PIB de EE.UU. con y sin el efecto sobre el consumo privado de los préstamos con garantía hipotecaria (MEW), 1996-2006

El crecimiento desorbitado de los precios de los precios de la vivienda en los EE.UU. en el periodo 1996-2006 arrastró positivamente al consumo privado y al PIB a través de las operaciones de crédito hipotecario conocidas como mortgage equity withdrawal (MEW). [1] Los MEW fueron utilizados por los consumidores americanos para conseguir una financiación fácil y garantizada con el respaldo del valor neto de su hipoteca. [2] 

El problema es que el crecimiento imparable de los precios de la vivienda generó una burbuja inmobiliaria que terminó colapsando en 2006, provocó la crisis de las hipótecas subprime (de alto riesgo) en octubre de 2007 y, en última instancia, desató la crisis financiera de 2008.

Los fondos obtenidos con los MEW fueron destinados al gasto en consumo personal de los hogares estadounidenses en un sentido amplio: mejoras y reparaciones en la vivienda, segundas residencias, inmuebles con el objetivo de inversión, coches, vacaciones, educación universitaria de los hijos, seguros de vida, gastos médicos, cuidados a enfermos y dependientes, etc. Por este motivo, algunos economistas han calificado a los MEW como ATMs and piggy banks. [3]

Según las estimaciones de Greespan y Kennedy (2008) [4], la generalización de las operaciones MEW contribuyeron al aumento de la Propensión Marginal al Consumo y terminaron financiando el 1,7% del total del consumo de los hogares en el periodo 1991-2005. Y por subperíodos está financiación del consumo de los hogares ligada a operaciones MEW fue in crescendo : un 1,7% entre 1991 y 2005, y nada menos que un 3% entre 2001 y 2005. [5]

En el gráfico adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se muestra el crecimiento del PIB en términos reales de los EE.UU. en el caso de que se incluyan o no los efectos sobre el consumo privado de la financiación extra derivada de las operaciones MEW.

Este gráfico muestra cómo gran parte del crecimiento del PIB de EE.UU. entre 1996 y 2006 se generó gracias a las operaciones MEW. Si no se hubiera utilizado estas operaciones hipotecarias para financiar el consumo privado, el crecimiento del PIB habría sido negativo en 2001 y 2002, y la etapa de crecimiento de la economía americana entre 2003 y 2006 (previa a la crisis financiera) habría sido mucho más modesta. De hecho, el impulso de las operaciones MEW supuso nada menos que el 75% del PIB del periodo 2003-2006. [6]

——–

[1] En español se podría traducir como préstamo/crédito sobre el patrimonio neto (equity) de la vivienda.

[2] Valor neto de la hipoteca = valor de mercado de la vivienda menos montante acumulado de hipotecas y préstamos con garantía hipotecaria.

[3] Cajeros automáticos y “bancos hucha”. En última instancia, las viviendas se utilizaban para obtener liquidez inmediata, como cuando retiramos dinero de un cajero con una tarjeta o rompemos la hucha de un niño/niña.

[4] Geenspan, A. and Kennedy, J. (2007): “Sources and Uses of Equity Extracted from Homes”, Finance and Economics Discussion Series 2007-20, Finance and Economics Discussion Series. Publicado en al revista Oxford Review of Economic Policy, 2008, Vol. 24, 1, pp. 120-144.

[5] 115.000 millones de dólares de media anual en el periodo 1991-2005.

[6] Véase al respecto, Ritholtz, B. (2009): Bailout Nation, Hoboken, NJ: Wiley.

Visita nuestra web para información sobre actividades

http://www.alde.es