Convergencia en la Eurozona, ¿será alguna vez real?

La convergencia real supone no sólo mejorar, sino hacer las cosas mejor que los demás.

Recientemente se confirmó que el crecimiento de la economía española fue en 2017 de un 3.1%. Aunque la cifra es provisional, resulta algo tranquilizadora, pues de ello depende la recaudación impositiva y, en principio, el cumplimiento de la cifra de déficit público y la salida de España del Procedimiento de Déficit Excesivo. Sin embargo, junto con el crecimiento del PIB español se anunció el del resto de la Eurozona y de la UE, que fue en ambos casos del 2.5%. Y la previsión es que España crezca alrededor de esa cifra (un 2.4%) en 2018, acabándose el más reciente (y breve) episodio de convergencia para la economía española… cuando más falta hacía que éste fuera prolongado.

Hace unos años se habló mucho de convergencia, vinculada ésta al cumplimiento de los denominados “criterios de Maastricht” que se adoptaron con el fin de determinar qué países pueden formar parte de la Unión Monetaria Europea. Estos criterios siguen aplicándose a los países que aún no son socios y fueron fruto de un acuerdo “ad hoc” más que el resultado de un análisis basado en la teoría económica. De hecho, la “Teoría de las Áreas Monetarias Óptimas” incluye una serie de requisitos que nada tienen que ver con los famosos criterios de convergencia.

En la actualidad, la falta de relevancia económica de los dichos criterios (a los que se denomina “nominales”, pues se referían a inflación, tipos de cambio y tipos de interés nominales, además de déficit y deuda pública) se reconoce abiertamente por la propia Comisión Europea. Por ese motivo, está sobre la mesa una propuesta de la Comisión Europea para la creación de un “Fondo de Acceso al Euro”, con el fin dar asistencia técnica e incluso financiera a los países candidatos. Esta propuesta, realizada en el discurso sobre el Estado de la Unión, se ha concretado en una nota publicada en octubre. Según la Comisión, los criterios de Maastricht no reflejan lo que ocurre en la economía real y ello puede comprometer la capacidad de los países para beneficiarse del euro. Diversos aspectos, como la reforma de los mercados de trabajo y de los mercados de bienes y servicios, se recogieron de manera laxa en la gobernanza de la Eurozona a través de mecanismo abiertos de coordinación. Sin embargo, estos mecanismos se mostraron insuficientes y dichas reformas estructurales no se abordaron por la mayoría de los países miembros a principios de los años 2000, que es cuando se deberían haber realizado. Ahora la Comisión insiste en la importancia de la competitividad y de mejorar el funcionamiento de las instituciones y de los mercados, algo que aún está pendiente en muchos de los miembros de la Eurozona.

En realidad es la convergencia real la que interesa desde el punto de vista de los ciudadanos, pues con ella se mide si nos acercamos en términos de bienestar o riqueza relativa a los países más avanzados de nuestra área. La convergencia real suele medirse en PIB per capita e igualando la capacidad adquisitiva. Recientemente el “think-tank” CEPS ha analizado la evolución de la convergencia real desde la creación del euro, distinguiendo por diferentes grupos de países y desagregado por regiones. El Gráfico 1 muestra la llamada “convergencia beta”, es decir, si en un período determinado las regiones que partían de un menor PIB per cápita han crecido más rápido que las demás. En dicho gráfico las regiones que han convergido en el período 2000-2015 son las que se encuentran en cuadrante superior izquierdo, puesto que partían de una riqueza por debajo de la media (eje horizontal) y han crecido más rápido que la media. También en la parte superior, pero a la derecha, estarán las regiones que, partiendo por encima de la media, han crecido también más que la media. En la parte inferior del gráfico están las regiones de crecimiento negativo. Como puede verse, son las regiones de los países periféricos (triángulos verdes) las que salen peor paradas, puesto tanto aquellas con menor como con mayor renta han experimentado un crecimiento total negativo, empeorando su situación. La única excepción en toda la UE es el País Vasco (un triángulo verde situado un poco por encima del eje horizontal y cerca del 120% de la renta media europea). Convergen (puntos rojos) la mayor parte de los países de Europa Central y Oriental (PECO), mientras que los resultados son variados en las regiones de los países del noroeste (Alemania, Dinamarca, Países Bajos, Países Nórdicos, etc.). En general se mantienen por encima de la media, pero un buen grupo tiene crecimiento negativo.

Gráfico 1: Convergencia beta por regiones europeas. 2000-2015.

Países de Europa central (rojo), periferia (verde) y Noroeste de Europa (negro)

 

imagen1

Fuente: CEPS(2018)

 

 Es cierto que los resultados habrían sido distintos si hubiésemos dividido el período en dos bloques (antes y después de la crisis). Con el fin de poder ver la evolución de España, he confeccionado un gráfico que compara la evolución del PIB per cápita en España y Alemania, utilizando también datos en paridad del poder de compra (Gráfico 2). Como puede verse, las crisis del petróleo y el aumento del desempleo de los años 80 abrieron la brecha entre ambos países antes de la entrada en la UE en 1986. Sin embargo, dicha brecha se mantiene prácticamente constante hasta el inicio del milenio: sólo con la entrada en la Eurozona ésta se va cerrando (España va convergiendo en términos reales hacia Alemania). La crisis financiera internacional ha vuelto a ampliar la brecha. Desde 2014 (éste es el último dato del gráfico) España ha crecido sustancialmente más que Alemania y ha compensado una parte del diferencial, pero éste sigue siendo preocupante. ¿Por qué? Pues porque para converger es necesario crecer sistemáticamente y durante muchos años a una tasa mayor que el país al que queremos alcanzar. No lo hemos logrado, ni siquiera lo hicimos de forma decidida con la entrada en la UE. Hay un problema claro de falta de eficiencia y margen para mejorar. Seguimos necesitando reformas, eliminar duplicidades, repartir las competencias de forma eficiente y organizar adecuadamente nuestras instituciones. Aunque el nivel de vida en nuestro país haya aumentado y sea difícil reconocer, con ojos de hoy, la España de la Transición, los demás países también se han modernizado y han seguido avanzando. La convergencia real supone no sólo mejorar, sino hacer las cosas mejor que los demás. Siento dar malas noticias: aún no lo hemos logrado y queda mucho por hacer. La política debería favorecer la consecución de los cambios necesarios y no actuar como freno a los mismos.

Gráfico 2: Evolución de la renta per cápita en paridad del poder de compra, España y Alemania 1950-2014

 

imagen2

Fuente: Penn World Tables (2018) y elaboración propia

 

Valencia Plaza (5/2/2018)

 

El espectacular crecimiento económico del Estado de Texas, 2005-2017

En esta entrada del Blog comparamos la evolución reciente de la economía de Texas con otros Estados de EE.UU. (California e Illinois) y con otras economías industrializadas (Australia, Canadá y Japón).

Illinois es el ejemplo más claro de la decadencia de la industria tradicional norteamericana y comparte patrón de bajo crecimiento con el Rust Belt (“cinturón del óxido”). El Rust Belt es una región de EE.UU. que engloba principalmente estados del área conocida como Medio Este así como algunas zonas del área del Atlántico Medio. Son los estados del norte desindustrializados repletos de blancos sin títulos universitarios que dieron el triunfo a Donald Trump. La principal actividad económica de la zona está relacionada con la industria pesada y con las manufacturas, especialmente el sector del automóvil. La crisis económica que sobrevino en estos sectores a finales de los años 70  y comienzos de los 80 dejó a varias ciudades de la región en una decadencia económica de la que todavía no se han recuperado.

Como se puede observar en el gráfico, el crecimiento del PIB real de Illinois (quinto Estado de EE.UU. por volumen de PIB) ha sido muy bajo. En concreto, la tasa de crecimiento anual acumulativa desde 2006 a 2017 de Illinois ha sido de tan sólo el 0,6% (muy parecida al 0,7% de Japón), y muy por debajo de la registrada por  el conjunto de EE.UU. (1,5%).

En el extremo opuesto destaca el espectacular crecimiento de Texas (segundo Estado de EE.UU. por volumen de PIB), impulsado por la producción de petróleo y gas (gracias al crecimiento del petróleo de esquisto y del gas de esquisto o shale oil/shale gas).

Texas registra una tasa de crecimiento anual acumulativa del 3%, muy por encima de otros productores de materias primas (como Australia y Canadá) y de California, primer Estado de EE.UU. por volumen de PIB y el segundo motor del crecimiento económico de EE.UU., impulsado en este caso por el boom de la tecnología.

Es muy probable que el fuerte crecimiento de Texas continue en las próximas décadas fundamentalmente por el aumento sostenido de la producción de petróleo y gas de esquisto a lo que se añade la innovadora industria de la biotecnología y la de las telecomunicaciones.

En el gráfico siguiente se muestra la producción de millones de barriles de petróleo y gas de los EE.UU. hasta el año 2040. Las cifras muestran como la producción de petróleo de esquisto y de gas de esquisto continuará imparable hasta 2040 sustituyendo a la producción tradicional. Con más detalle, la producción de petróleo y gas procedente de shale suponía en 2015 un 51% del total de la producción, mientras que hace una década este porcentaje sólo era del 7% en EE.UU. El shale ya supone la mayoría de la producción de crudo en EE.UU. y se prevé que siga ganando cuota en los próximos años. Y Texas será la mayor productora.

Finalmente, hay que recordar que el PIB de Texas en 2016 era superior al de España: 1,44 billones de euros frente a 1,11 billones de euros.

Indicador de coyuntura: Enero 2018

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de diciembre con los datos publicados hasta noviembre de ventas, producción industrial y renta, y hasta diciembre de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en diciembre es de 1,7, inferior al que tomó en noviembre de 3.0.

factor

Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, casi todos los indicadores individuales que forman parte del Ind-ALDE han mostrado síntomas de agotamiento. En noviembre, la producción industrial, las ventas y la renta crecieron 4,7%, 3,6% y 3,9%, frente al crecimiento de 6,9%, 2,9% y 3,9%, en octubre, respectivamente. Por su parte, los afiliados pasan de crecer 3,6% en noviembre a crecer 3,3% en diciembre.

indica1

indica2

La reducción que muestra el indicador a final de año está en consonancia con la ralentización del ritmo de crecimiento del PIB en el cuarto trimestre, cuyo avance ha fijado recientemente el INE en 0,7%.

pib17

Evolución histórica del precio del bitcoin, 2010-2017: ¿valor refugio o burbuja especulativa?

En 2009, Satoshi Nakamoto (nombre en clave, se desconoce su identidad real) creó el bitcoin, una moneda virtual que se basa en la tecnología blockchain (cadenas de bloque), que opera como un gran libro de cuentas virtual donde todas las transacciones quedan registradas por lo que es muy difícil manipular su precio de mercado. El bitcoin fue la pionera en el mundo de las criptomonedas, donde actualmente ya existen más de mil.

El bitcoin se ha puesto de moda como inversión muy rentable y valor refugio (como tradicionalmente era el oro) aunque no está exenta de riesgos. Una de las ventajas de esta moneda es que no está sujeta a la regulación de instituciones nacionales o internacionales ni a los bancos centrales que pueda intervenirla, y eso tiene una importante incidencia en su precio de mercado, muy volátil al fijarse solamente por la ley de la oferta y demanda.

La pregunta que se hacen todos los analistas es si el precio del bitcoin aglutina todas las características de una burbuja especulativa que tarde o temprano se pinchará. En la actualidad numerosos analistas financieros le atribuyen un valor cero, con signos claros de haber sobrepasado los umbrales que le llevarían al desplome. Si se diera está circunstancia, al no estar respaldado por ningún bien tangible, banco central, gobierno o empresa, sus inversores se encontrarían completamente desprotegidos.

En el siguiente gráfico se muestra la evolución histórica del precio del bitcoin desde julio de 2010 hasta la actualidad (en realidad el primer bitcoin se creó el 3 de enero de 2009). En julio de 2010 el bitcoin tenía un valor de 0,07 dólares y el 5 de enero alcanzó los 16.834,85 dólares. La ganancia es del 24.049.685 % (¡si más de 24 millones por cien!) en 7 años. Este es el primer signo de una posible burbuja si lo comparamos con la evolución de la exitosa rentabilidad de la acción de Apple. Desde diciembre de 1980 con el inicio de la cotización a 0,51 dólares, las acciones de Apple (sin incluir los dividendos) han subido en 37 años más de un 33.500% hasta su precio actual de 172 dólares. Pero hay que tener en cuenta que Apple es una de las empresas de mayor creación de riqueza mundial de la historia. Además, Bitcoin acumula todavía menos de la mitad de la capitalización de las acciones de Apple, pero lo ha hecho todo esto en poco más de 7 años en comparación con 37 años para Apple. Esto sería otra evidencia de una posible burbuja especulativa.

Los círculos verdes de este gráfico señalan los posibles “mini” pinchazos de la burbuja de los precios del bitcoin.

Fuente: http://www.bespokepremium.com

En el siguiente gráfico en el eje X se muestran los días antes y después del máximo local alcanzado por el precio de 1 bitcoin (eje Y) del primer gráfico. En este segundo gráfico se muestra el precio del bitcoin 90 días antes de un máximo local, así como el precio a la baja entre máximos locales. Parece que cada vez se tarda más en recuperar su precio, lo que podría ser otro signo de posible burbuja en su precio tendencial. Las señales bajistas a corto plazo son evidentes.

Fuente: http://www.bespokepremium.com

Indicador de coyuntura: Diciembre 2017

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de noviembre con los datos publicados hasta octubre de ventas y producción industrial, y hasta noviembre de renta y de afiliados. Como mensaje para terminar el año 2017, el indicador indica que la recuperación de la actividad que se inició en 2013 se ha mantenido durante todo este período. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en noviembre es de 3,0, en torno a los valores que lleva tomando durante el segundo semestre del año.

factor

Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, los indicadores individuales que forman parte del Ind-ALDE presentan signos diversos. La producción industrial creció en octubre 0,2% y en noviembre 6,9%, mientras que las ventas crecieron 3,5% en octubre y 2,9% en noviembre. Por su parte, la renta mantiene en noviembre el ritmo de crecimiento de octubre del 3,9%, y los afiliados pasan a crecer 3,6% en noviembre frente al crecimiento de 3,5% que registraron en octubre.

indica1

indica2

Como es costumbre, en la última entrada del año me gusta hacer un pequeño balance de la evolución económica anual. El 2017 comenzó con valores del indicador cercanos a 1. La evolución del indicador muestra un crecimiento sostenido, aunque brevemente interrumpido entre julio y septiembre, hasta un nivel de 3. En cualquier caso, el indicador muestra la solidez de la recuperación económica, coincidiendo con la dinámica que han marcado otros indicadores de actividad económica como el que elabora FEDEA y el Indicador Sintético de Actividad (ISA) que elabora el Ministerio.

FEDEA

isa

La consolidación del ritmo de crecimiento que se aprecia en el movimiento de los indicadores, coincide con la evolución del PIB de la economía española. Durante el primer trimestre del año, el PIB creció un 0,79%, en el segundo trimestre un 0.86% y en el tercer trimestre, desaceleró levemente su ritmo de crecimiento al 0,76%.

pib

En cuanto a actividad económica, este año será recordado porque España ha recuperado los niveles de PIB precrisis. El siguiente gráfico muestra la evolución trimestral del nivel del PIB, partiendo de un nivel base de 100 en el segundo trimestre de 2008, considerado por el Comité de Fechado de Ciclos de la Asociación Española de Economía como el inicio de la Gran Recesión en España. Según los datos del INE, casi una década después, el PIB recupera los niveles existentes antes de la crisis en el segundo trimestre de 2018.

pib_evol

¿Qué podemos esperar en el cuarto trimestre? De consolidarse las tendencias registradas en los indicadores disponibles a la fecha de cierre del último observatorio económico del Servicio de Estudios del BBVA publicado a comienzos de diciembre y siguiendo el modelo de previsión de corto plazo conocido como MICA-BBVA, se estima que el avance trimestral del PIB podría situarse entre el 0,8% y el 0,9, situándose en valores cercanos a los del año 2017, y el conjunto del año se cerraría con un crecimiento medio anual entre el 3,1% y el 3,2%. Por tanto, se confirmaría que el crecimiento de la economía española seguiría siendo sólido.

MICA

Evolución histórica de las variables macroeconómicas fiscales de la economía española, 1964-2016, y proyecciones 2017-2019

En esta entrada del Blog se presenta la senda temporal de las principales variables macroeconómicas fiscales de las AA.PP. españolas (medidas en % del PIB) actualizadas para el periodo 1964-2016 y algunas proyecciones para el periodo 2017-2019. Con más detalle, se ha añadido la cifra provisional del año 2016 y se han corregido también todas las cifras anteriores con datos actualizados de las nuevas series elaboradas por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los datos provienen de las Cuentas Financieras de la Economía Española elaboradas por el Banco de España y de la Contabilidad Nacional de España elaborada por el INE. También se presentan proyecciones de déficit público total (incluyendo los pagos de intereses de la deuda pública acumulada) y del stock de deuda pública bruto (según la metodología del Déficit Público Excesivo, PDE), proyecciones presentadas en el pasado mes de abril por el Ministerio Economía y Competitividad y en el pasado mes de noviembre por la Comisión Europea para el periodo 2017-2019.

Me gustaría destacar los tres últimos periodos de la historia presupuestaria de la economía española: a) el ajuste fiscal del periodo 1996-2007; b) el deterioro brusco y profundo de las finanzas públicas en los años 2008 y 2009, después del inicio de la crisis económica derivada de la crisis financiera internacional; y c) el nuevo periodo de ajuste fiscal que comenzó en el año 2010 que avanza a un ritmo excesivamente lento para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo.

En el primer gráfico (hacer clic para verlo más grande) aparece la evolución de los ingresos totales, los gastos totales y los gastos netos de intereses de la deuda pública o gastos públicos primarios. En primer lugar, destacar el hundimiento de los ingresos en 2008 y 2009, y el espectacular crecimiento de las dos variables representativas de los gastos públicos en los años posteriores a 2008. En segundo lugar, a pesar de los esfuerzos realizados, los gastos totales y los gastos sin intereses de la deuda pública se situaron a finales de 2016 en el 42,7% y el 39,9% del PIB, respectivamente. Por último, los ingresos públicos caen 0,2 puntos porcentuales respecto a 2015 y se sitúan a niveles del año 1994 (38,2% del PIB), lejos todavía del máximo de recaudación alcanzado en 2007 (41,2% del PIB), último año del periodo de expansión económica registrado en la economía española (1995-2007).

En el segundo gráfico se presenta la evolución del ahorro bruto total y del ahorro bruto excluido los pagos de intereses de la deuda pública del total de las AA.PP. La primera variable se obtiene del saldo conjunto de las cuentas corrientes (ingresos y gastos corrientes) de las AA.PP. (cuentas de producción, distribución y utilización de la renta). El ahorro bruto total y primario, que había crecido ininterrumpidamente en una década (desde 1997 a 2007), retrocedió bruscamente en el año 2008 y alcanzó en 2009 niveles negativos no conocidos en esta serie histórica. En el periodo 2009-2016 el ahorro público primario ha registrado una importante mejora (3,6 puntos porcentuales en % del PIB) hasta situarse en cifras positivas (+0,7 puntos porcentuales en % del PIB), mientras que el ahorro público total se ha reducido en tan sólo 2,5 puntos porcentuales en % del PIB por el fuerte aumento de los pagos de los intereses de la deuda pública acumulada. El ahorro público total se sitúa todavía en 2016 en niveles negativos (2,1 puntos porcentuales en % del PIB) no deseables que incumplen la “regla de oro” de la política fiscal (emitir deuda pública solamente para financiar la inversión pública y suponiendo que el componente del ajuste déficit-deuda sea nulo).

En el gráfico 3 se presenta la evolución temporal del superávit o déficit de las AA.PP. total y primario (excluidos los pagos de intereses de la deuda). Con más precisión, se trata de la capacidad (+) o necesidad de financiación (-) total y neta de intereses, obtenida como suma del ahorro bruto y del saldo de la cuenta de capital de las AA.PP. En este caso, se incluye además de los ingresos y gastos públicos corrientes, los ingresos y los gastos de capital de las AA.PP., incluida la inversión pública, entre otras partidas.

Como se puede observar en el gráfico, un periodo significativo de ajuste fiscal comenzó después de 1995 (año en el que se alcanzó un déficit público récord hasta entonces del -6,6%), para posteriormente reducirse en años sucesivos el déficit hasta el año 2004, y generándose superávit públicos crecientes en el periodo 2005-2007. Nuevamente, el año 2008 marca un cambio de tendencia brusco, al aparecer cifras de déficit público total del -4,5%, cifras no registradas desde el año 1996. En el año 2009 se alcanzó una nueva cifra récord: un -9,4% de déficit público primario y un -11,1% de déficit público total en estos 53 últimos años de historia de la hacienda pública española. El proceso de consolidación fiscal que había tenido relativo éxito en el periodo 2010-2011, se frenó significativamente en 2012, aunque se ha vuelto ha encauzar en los años 2013 a 2016. Con más detalle, el déficit público total se ha reducido desde 2012 en 6,0 puntos porcentuales del PIB, hasta alcanzar el 4,5% del PIB, mientras que el déficit público primario se ha reducido en 5,8 puntos porcentuales del PIB, hasta situarse en el 1,7% del PIB.

No obstante, el déficit público total actual (-4,5% del PIB) se mantiene en una cifra aún alejada del límite del -3,0% vigente para los países de la zona del euro. El problema fiscal refleja tanto la insuficiente caída del gasto público, como la baja recaudación impositiva.

En el gráfico 4 se muestra la senda temporal de dos variables representativas del stock de deuda pública de las AA.PP. La primera es el stock de deuda pública total medido por el conjunto de los pasivos financieros totales de las AA.PP. En el segundo caso, la segunda variable representativa del stock de deuda pública (menor en niveles por las partidas que incluye) es construido según la metodología del Protocolo de Déficit Excesivo (PDE) incluido en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la zona del euro (esta es la cifra oficial que pública el Banco de España y el Banco Central Europeo sobre el total de la deuda pública española). En ambos casos, la reducción es espectacular desde el año 1996 hasta el año 2007, y nuevamente se produce un deterioro muy significativo y persistente desde el inicio de la crisis financiera internacional en el año 2008. Con más detalle, en el año 2016 el stock de deuda pública según la metodología del PDE sigue estabilizado alrededor del 100% como en los años 2014 y 2015, sobrepasando ampliamente el límite impuesto por el Tratado de Maastricht (60% del PIB).

En los gráficos 5 y 6 se han añadido a los gráficos 3 y 4, algunas previsiones disponibles para el periodo 2017-2019 de las cifras del déficit público total y del stock de deuda pública según la metodología PDE. Las previsiones del Ministerio de Economía y Competitividad provienen de la publicación Actualización del Programa de Estabilidad, 2017-2020 remitida a la Comisión Europea el pasado mes de abril, mientras que las previsiones de la Comisión Europea aparecen en el informe European Economic Forecast, Autumn 2017, publicado este mes de noviembre.

Por una parte, las previsiones disponibles para el déficit público total (gráfico 5) del Ministerio de Economía y Competitividad indican que la continuidad del proceso de ajuste fiscal en 2017-2019 posibilitarán que el déficit del conjunto de las AA.PP. alcance a finales de 2017, 2018 y 2019 el 3,1%, el 2,2%% y el 1,3% del PIB, respectivamente, situándose ya por debajo del límite impuesto por el Tratado de Maastricht del -3% a finales de 2018. Las previsiones de la Comisión Europea son un  poco más pesimistas, y los técnicos del organismo estiman que el déficit público total se situará en 2017, 2018 y 2019 en el 3,1%, 2,4% y 1,76%, respectivamente, por encima de las previsiones del Gobierno de España para los dos últimos años.

Por otra parte, las previsiones de la Comisión Europea sobre la evolución del stock de deuda pública según la metodología del PDE (gráfico 6) son más optimistas. Los técnicos del organismo estiman que el stock de deuda pública se situará a finales de 2017 en el 98,4% del PIB, mientras que a finales de 2019 se habrá reducido hasta alcanzar el 95,5% (cifras aún muy alejadas del límite impuesto en el Tratado de Masstricht del 60% del PIB).

MOMENTOS MINSKY

Coincidiendo con la celebración del 19º Congreso del Partido Comunista Chino, el pasado 19 de octubre el gobernador del banco central, Zhou Xiaochuan, advirtió del exceso de complacencia con la evolución de su economía y caracterizó la situación como cercana a un “momento Minsky”: de colapso en los mercados de activos. No solo a los analistas más supersticiosos se le pusieron los pelos de punta. A nadie se le oculta que la significación de la declaración cobraba especial importancia por quien la formuló, pero también por el contexto en que se producía. El máximo responsable del Banco Popular de China es un funcionario altamente respetado dentro y fuera de su país, y en ese congreso se sacramentaba la trayectoria que había seguido la economía china, al tiempo que se trataba de sentar las bases para prolongar la bonanza. El aviso coincidió con el 30º aniversario del “crash” bursátil, de aquel “lunes negro” de octubre de 1987 que marcó una nueva época en la escena financiera. Ese contexto se completa con la sensibilidad en todo el mundo acerca de las consecuencias de la “normalización” en curso de las políticas monetarias: el impacto que la retirada de los estímulos excepcionales de los principales bancos centrales puede ejercer sobre unos mercados financieros globales, donde el descenso de la aversión al riesgo está cada día más extendido.

A pesar de su temprana muerte, en 1996, Hyman Minsky es considerado uno de los académicos que analizó con mayor detenimiento y agudeza el potencial de inestabilidad asociado a la actividad de los mercados financieros y las crisis de esa naturaleza. Keynesiano de pro, enseñó en Chicago y en Harvard, donde fue ayudante de Alvin Hansen, también de gran actualidad por haber acuñado en los años treinta el término “secular stagnation”. Fue tras la emergencia de la crisis de 2007 cuando la obra de Minsky renovó una vigencia escasamente reconocida en los medios académicos durante su vida, quizás por el abrumador dominio durante el último tercio del siglo veinte de la presunción de eficiencia de los mercados financieros difundida por Eugene Fama. En una columna en estas mismas páginas, de 4 de enero de 2009, hacíamos referencia a la vigencia de la obra de este autor (https://elpais.com/diario/2009/01/04/negocio/1231078468_850215.html). Su ahora ampliamente conocida “hipótesis de inestabilidad financiera” desarrolla el proceso de alimentación de una crisis a través de largas fases de crecimiento económico, de general complacencia, a las que se asocian intensos ascensos en los precios de los activos de toda naturaleza y, muy especialmente, elevaciones en todo tipo de endeudamiento. Minsky distinguió tres según su riesgo: el más prudente, destinado a cubrir aumentos de la capacidad productiva de las empresas, el que el calificaba de especulativo, destinado básicamente a pagar intereses, o la “financiación Ponzi” , cuando el prestatario no dispone de medios líquidos para pagar ni el principal ni los intereses, confiando en este último caso en que la revalorización de las cotizaciones de los activos sea suficiente para pagar unos y otros. Ya se sabe quién fue Ponzi, su recuerdo tras el escándalo Madoff y por la acumulación de operaciones excesivamente apalancadas que precedieron a la explosión de la crisis de las hipotecas de alto riesgo en el verano de 2007 en EE. UU. El término “Minsky moment” lo acuñó Paul McCulley, de PIMCO, durante la crisis asiática de 1997, la suspensión de pagos de la deuda doméstica rusa y la consiguiente devaluación del rublo un año más tarde. Desde entonces ha quedado asimilado a un desplome en los precios de los activos financieros determinado fundamentalmente por el exceso de endeudamiento, de esa tercera modalidad de apalancamiento demasiado confiado en la revalorización de las inversiones que financia.

No ha sido Zhou Xiaochuan el primer banquero central en apelar a Minsky. La propia Janet L. Yellen, le dedicaría una muy citada conferencia en 2009, poco antes de llegar a la presidencia de la Reserva Federal de EE. UU. También se han referido a él los dos últimos gobernadores del Banco de Inglaterra. Ahora llovía sobre mojado, especialmente en el territorio financiero chino. Antes de la advertencia de Zhou Xiaochuan, otras instituciones, el FMI de forma destacada, han invocado el nombre de Minsky, no precisamente en vano. En sus últimos informes de perspectivas globales y en el de estabilidad financiera, del pasado octubre, esa institución subraya como la combinación de una trayectoria de elevada deuda y reducción del espacio fiscal disponible para responder en caso de un ajuste abrupto, conforma una exposición elevada a tensiones financieras. Las familias, los ayuntamientos y las empresas chinas han contribuido a que el endeudamiento se haya más que duplicado en relación con el PIB en los últimos diez años, algo que incluso supera lo ocurrido en España en la década previa a la crisis de 2008.

Además de China, la vinculación al momento actual tiene algunos rasgos cercanos a la caracterización del “momento Minsky”: la reducción de la aversión al riesgo, en gran medida obligada por unos tipos de interés históricamente bajos son propiciatorios del endeudamiento creciente, así como de la búsqueda de rendimientos en activos de riego superior al habitual. La desaparición de las primas de riesgo ha sido paralela al aumento de la deuda en todo el mundo hasta más del 320% del PIB, desde niveles del 265% a principios de la década. Hace pocas semanas observábamos como los bonos de baja calidad crediticia, de “elevado rendimiento”, cotizaban con precios históricamente elevados: con tasas de rentabilidad inferiores al 2%. A partir de ahí, cualquier episodio, que altere el precario equilibrio, como un alza en los tipos de interés, puede desencadenar una escalada de ventas de activos por los inversores con el fin de pagar deudas, una crisis en toda regla.

Por eso eran razonables los avisos del gobernador chino y las recomendaciones de un control ordenado de la excesiva expansión del crédito. Frente a ello, no faltan analistas que minimizan el alcance de esas advertencias, debido a un improbable desapalancamiento forzoso y generalizado, que se considera el determinante de un “momento Minsky”. Es verdad que no son excesivas las inversiones extranjeras de cartera en China, que provocarían las ventas iniciales ante un chispazo, y las autoridades disponen de recursos y capacidad de maniobra suficientes para responder a eventuales escaladas vendedoras de activos estabilizando el sistema financiero, desde luego los más expuestos bancos estatales. Ninguno de esos analistas menos alarmistas, sin embargo, pasan por alto los riesgos que sobre el crecimiento de la segunda economía del mundo puede generar un frenazo en esa dinámica crediticia y de endeudamiento. Frenazos que pueden venir dados por la adaptación a un entorno de mayor endurecimiento en las condiciones monetarias.

Y ya se sabe, en las circunstancias actuales, si China estornuda el resto del mundo debemos empezar a abrigarnos, especialmente los que más cerca tenemos la adaptación a un entorno de menor complicidad monetaria, de también obligada redefinición de la aversión al riesgo, tan marginada del escenario financiero desde que los bancos centrales nos salvaron de males peores. El cambio de actitud de ellos mismos podría ser uno de los detonantes de modificaciones de alcance global en las carteras, y de reversiones en los flujos de capital por aquellos inversores que han tratado de buscar rendimientos donde el margen era cada día más reducido.

(Diario El País, 26/11/2017)

Evolución histórica de las temperaturas en la Tierra, 1880-2016

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) es una agencia científica del Departamento de Comercio de los Estados Unidos cuyas actividades se centran en las condiciones de los océanos y la atmósfera del Planeta Tierra.

Los últimos datos publicados para 2016 por la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) muestran que el calentamiento de la tierra y de los océanos sigue su avance imparable.

En el primer gráfico se muestran las anomalías de la temperatura de la atmósfera a finales de cada año (período 1880 a 2016) respecto a la temperatura media del período 1910-2000 [grados Celsius (°C) en la escala izquierda y grados Fahrenheit (°F) en la escala derecha]. El inicio sostenido de los récords de temperatura de la atmósfera comienzan a finales de la década de los setenta del siglo XX. Lo últimos récords se han alcanzado en 2015 y 2016, con +1,33 y +1,43 grados, respectivamente.

En el segundo gráfico se muestran las anomalías de la temperatura de los océanos a finales de cada año (período 1880 a 2016) respecto a la temperatura media del período 1910-2000. El inicio sostenido de los récords de temperatura de los océanos comienzan a principios de la década de los ochenta del siglo XX. Lo últimos récords se han alcanzado también en 2015 y 2016, con +0,74 y +0,76 grados, respectivamente.

El incremento de las temperaturas de la atmósfera y de los océanos está ya influyendo en la migraciones y afectando negativamente a las actividades productivas y a las infraestructuras en buena parte del planeta.

Indicador de coyuntura: Noviembre 2017

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de octubre con los datos publicados hasta septiembre de ventas, producción industrial y renta, y hasta octubre de afiliados. El valor que toma el indicador continúa oscilando en los niveles en los que se mantiene en los cuatro últimos años. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en octubre es de 2,5, similar al valor que tomó en septiembre de 2,4.

factor

Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, la evolución de los indicadores individuales que forman parte del Ind-ALDE ha sido dispar. La producción industrial, las ventas y la renta pasan de crecer 2,2%, 2,6% y 3,7% en agosto, a crecer 0,2%, 3,4% y 4,9% en septiembre, respectivamente. Por su parte, los afiliados crecen en octubre 3,5%, por debajo del 4,5% de septiembre.

indica1indica2

Ranking 1000 de universidades CWUR 2017: España en el Top-10 en algunas disciplinas científicas

Recientemente se ha publicado un nuevo ranking de universidades a nivel internacional elaborado por el Centro de Clasificación Universitaria Mundial (CWUR, en su acrónimo inglés). Este estudio ha evaluado a 1000 universidades de mayor relevancia mundial (de las casi 27.000 existentes).

Para calcular la puntuación de cada universidad el CWUR utiliza un Indicador Sintético Ponderado que mide la calidad de la educación y la formación de los estudiantes, así como el prestigio de los miembros de la facultad y la calidad de sus investigaciones. Con más detalle, se utiliza ocho indicadores objetivos:

  1. Calidad de la Educación, medida por el número de alumnos de una universidad que han ganado importantes premios internacionales, premios y medallas en relación al tamaño de la universidad [25%].
  2.  Empleabilidad de los alumnos, medida por el número de alumnos de una universidad que se han obtenido empleo de CEO (Director Ejecutivo) de las principales compañías del mundo en relación al tamaño de la universidad [25%].
  3. Calidad de la universidad, medida por el número de profesores que han obtenido reconocidos premios internacionales, premios y medallas [25%].
  4. Publicaciones, medido por el número de artículos de investigación que aparecen en revistas de prestigio [5%].
  5. Influencia, medido por el número de artículos de investigación que aparece en revistas de alto impacto [5%].
  6. Citas, medido por el número de artículos de investigación citados en revistas de alto impacto [5%].
  7. Alto impacto, medido por el índice de la universidad [5%] .
  8. Patentes, medida por el número de solicitudes de patentes internacionales [5%].

En el primer lugar, el siguiente cuadro presentamos el ranking de las 10 primeras universidades a nivel global (hacer clic sobre la imagen para verla más grande). Como se puede observar, 8 de las 10 universidades con mayor puntuación son de EE.UU., con Harvard University (EE.UU.) liderando el Top-10. Completan el ranking dos universidades del Reino Unido, University of Cambridge y Oxford University, que ocupan los puestos cuarto y quinto, respectivamente.

De las españolas, la primera clasificada es la Universidad de Barcelona, en el puesto 103, seguida de la Universidad Autónoma de Barcelona (229), la Universidad Complutense de Madrid (230) y la Universidad de Valencia (287), situadas en la horquilla del 201 al 300. En el siguiente escalón, del 301 al 400 están la Universidad Autónoma de Madrid (304), la Universidad Pública de Navarra (326), la Universidad Pompeu Fabra (368) y la Universidad de Granada (373). Completan el Top-10 español (véase siguiente cuadro) en el escalón del 401 al 500, la Universidad Santiago de Compostela (414) y la Universidad de Sevilla (444).

Se podría pensar que la posición de las universidades españolas es relativamente baja a nivel internacional, pero esto no es cierto si nos centramos en los ranking mundiales por categorías científicas. En este caso, situamos a 8 universidades españolas en los Top-10 de algunas ramas del conocimiento.

CWUR realiza también un ranking de universidades a nivel internacional por categorías científicas (227) según la clasificación temática de la base de datos JCR elaborada por Clarivate Analytics (anteriormente propiedad de Thomson Reuters).

Estos son los puestos en el Top-10 a nivel mundial de nuestras universidades en diferentes categorías científicas (los puntos son en relación al primer puesto que se le asigna el valor de 100):

1. La Universidad de Barcelona ocupa el puesto 2 mundial en Gastroenterología y Hepatología, el 3 en Química Inorgánica y Nuclear, el 4 en Farmacología y Farmacia, y el 9 en Química Analítica.

2. La Universidad de Valencia ocupa el puesto 2 mundial en Química Inorgánica y Nuclear, el 4 en Biología Reproductiva, el 8 en Física de Partículas y en Ciencia de la Imagen y Tecnología Fotográfica, y el 9 en Teledetección.

3. La Universidad Politécnica de Cataluña ocupa el puesto 4 mundial en Ingeniería (multidisciplinar) y en Matemáticas (aplicaciones multidisciplinares), y el 9 en Construcción y Tecnología de la Construcción.

4. La Universidad Autónoma de Barcelona ocupa el puesto 8 mundial en Ciencias Ambientales y en Ciencias Veterinarias.

5. La Universidad de Navarra ocupa el puesto 10 mundial en Etica.

6. La Universidad Carlos III de Madrid ocupa el puesto 7 mundial en Historia de las Ciencias Sociales.

7. La Universidad de Granada ocupa el puesto 10 mundial en Mineralogía.

8. La Universidad de Castilla-La Mancha ocupa el puesto 10 mundial en Ornitología.

Destacamos especialmente ocupando el puesto 2 mundial en Gastroenterología y Hepatología con la Universidad de Barcelona sólo superada por Harvard University:

Y también destacamos, en mayor medida, en Química Inorgánica con las Universidad de Valencia y la Universidad de Barcelona ocupando los puestos 2 y 3, respectivamente, y sólo superadas en este caso por Nanjing University de China.

El “café para todos” tan típicamente español debería ser “cortado” aprovechando la aprobación del próximo Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2017-2020, asignando más fondos a estos equipos de investigación españoles. Pero eso es otra historia.

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes

Visita nuestra web para información sobre actividades

http://www.alde.es