Riesgo mayor

No es otro que horadar las instituciones, su debilitamiento, todo lo que contribuye a su deslegitimación social. Y en eso estamos. La calidad de una democracia, la solvencia económica y la reputación exterior de un país pasan por la fortaleza y la estabilidad de su tejido institucional, con el deseable corolario de seguridad jurídica. Fortaleza y estabilidad institucional: condición necesaria para el progreso duradero, para el despliegue de potencias creativas en las sociedades abiertas, el mejor lubricante de inversiones y proyectos empresariales. Por eso las últimas semanas están dando motivo para tocar el timbre de alarma. En dos frentes lo sucedido es altamente significativo: en el del poder judicial, una de las patas que sostienen toda la arquitectura del Estado, y en el de la Monarquía, su clave de bóveda en la Constitución de 1978. La simultaneidad de los acontecimientos aporta un plus de relevancia.

Nada que no se sepa, desde luego. De un lado, los nocivos efectos de la sentencia de la Sala Tercera del Tribunal Supremo sobre el pago de los impuestos derivados de las hipotecas, y del deficiente manejo posterior de la situación de desconcierto y caos originada. Los “estragos” más inmediatos de tal pronunciamiento han sido bien patentes: caídas en las cotizaciones bursátiles de las principales entidades financieras —pérdidas repartidas entre un millón y medio de accionistas, no se olvide— y freno a la concesión de nuevas hipotecas, además de la perturbación que introduce en la planificación y gestión de firmas bancarias. Lo peor, sin embargo, puede tener mayor recorrido. La atracción de inversores nacionales y foráneos será sin duda sensible a la imprevisibilidad del ordenamiento jurídico que ello supone. Más grave aún, pues afecta a instituciones básicas, es, por una parte, las dudas que siembra sobre la cualificación y modo de proceder del tribunal superior; por otra parte, las paladas de mala opinión que arroja sobre la imagen pública de nuestras entidades financieras, justo cuando su relegitimación social, tras los varapalos sufridos durante la crisis económica, encontraba de nuevo amplio apoyo, con reconocimientos también internacionales del más alto nivel (como el todavía reciente de Euromoney obtenido por CaixaBank, prolongando en su caso una serie que abarca ya más de un lustro).

La ofensiva contra la Monarquía es un segundo frente. Aquí se apunta, sin duda, al centro neurálgico del cuerpo constitucional, a lo que vertebra institucionalmente al “régimen del 78”, como despectivamente nombran a nuestro sistema de derechos y libertades quienes lo consideran periclitado, bien desde posiciones del nacionalismo radical, bien desde fuerzas políticas declaradamente republicanas, opuestas a la institución monárquica. Una particular “pinza”, que jalea el tópico de una institución “caduca y antidemocrática”, a despecho del papel y el prestigio que en la Europa de nuestro tiempo han adquirido las monarquías parlamentarias democráticas —es el modelo español también— asentadas en bastantes de los países más prósperos y avanzados del continente.

Atentos, pues, a los embates que tienen como objetivo zonas sensibles del entramado institucional. No es un juego inocente.

Indicador de coyuntura: Octubre 2018

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de septiembre con los datos publicados hasta agosto de producción industrial, ventas y renta, y hasta septiembre de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en septiembre es de 2,8, inferior al que tomó en agosto de 3,2, y al que tomó a comienzo de 2018 de 4,6. Por tanto, la dinámica del indicador está en consonancia con una desaceleración en el ritmo de crecimiento de la actividad económica.

factor

Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, todos los indicadores individuales que forman parte del indicador compuesto han crecido menos, exceptuando el de afiliación. La producción industrial, las ventas y la renta crecieron menos en agosto (1,2%, 3.2% y 2,5%) que en julio (3,5%, 3.6%, y 2,7%). Sin embargo, los afiliados crecieron 3.1% en septiembre, algo más que en agosto (2,7%).

                                                indica1indica2

La desaceleración que caracteriza la evolución reciente del Ind-ALdE coincide con la que se ha observado en otros indicadores compuestos de actividad económica como el Indicador Sintético de Actividad (ISA) que elabora el Ministerio o el Índice Fedea de Actividad Económica.

isaFEDEA

Un curso especial

Ni para España ni para el conjunto de Europa el curso se presenta fácil. Lo decíamos aquí mismo cuando comenzaba, hace un mes. Lo acontecido desde entonces confirma el pronóstico.

En la UE, dos focos de perturbaciones han cobrado fuerza en las últimas semanas mientras sigue el forcejeo en las negociaciones por el Brexit. El situado en el Este y el que, al Sur, radica en Italia. Allí, Polonia y Hungría encaran desafiantes procedimientos disciplinarios por parte de la Comisión y del Parlamento europeo ante el riesgo de violación grave de valores fundamentales del proyecto común; instancia sancionadora que supone una radical y grave novedad en la historia que arranca del Tratado de Roma hace ya más de sesenta años. Son dos países muy significados de esa orla oriental del mapa, con gran capacidad de arrastre y proyección sobre terceros, como ocurre en Rumanía, a tenor de la preocupación expresada desde Bruselas muy recientemente (cambios legislativos que también en este caso socavan la separación de poderes y el castigo de la corrupción). Es como una mancha de aceite que se extiende por ese lado del corazón de Europa.

Por su parte, “el órdago presupuestario” del gobierno populista italiano, encarándose con las autoridades de la eurozona, abre otra brecha en un edificio todavía frágil. El gobierno de la Liga y el Movimiento 5 Estrellas no da puntada sin hilo: las promesas demagógicas que reflejan sus números responden a un meditado cálculo electoral, con la esperanza de conseguir excelentes réditos en las elecciones europeas del próximo mes de mayo, alzándose de paso con el liderazgo de todo el variopinto frente populista que conforman fuerzas y partidos repartidos por todo el continente. Un envite de primera magnitud para una zona euro todavía vulnerable y necesitada de completar su arquitectura institucional; Juncker lo ha expresado sin rodeos: conceder “un trato especial” a Italia —como se demanda desde Roma— supondría “el fin del euro”.

También en nuestro solar el otoño arranca denso. Con Cataluña sin perder nunca plano, a la precariedad del apoyo parlamentario que el gobierno comprueba repetidamente, se suma ahora una convocatoria electoral —la del 2 de diciembre en Andalucía— que contribuirá a tensar más un clima político enrarecido por pugilatos cortoplacistas y ganancias fáciles de opinión, al margen de objetivos de alcance y de políticas que atiendan al interés general. No ayudará a clarificar el panorama y a reducir incertidumbres. Como no lo hace, por supuesto, esa “exuberancia declarativa” (Serrano Sanz) de ministros y altos cargos que se ha convertido en todo un estilo gubernamental: anuncios y globos sonda, muchas veces contradictorios, que transmiten desconfianza en vez de credibilidad, desánimo en vez de impulso, mientras los problemas de fondo se aplazan sin fecha, ya sean los referentes al sistema de pensiones o al mercado de trabajo, ya sean los que conciernen a la Administración pública o a la formación y el capital humano. Como si todo se fiara a la inercia de un crecimiento económico, a pesar de las inequívocas señales que indican su desaceleración, cuando la política económica —y particularmente la fiscal— se ha quedado con muy escaso margen para intervenir dado el elevado nivel de endeudamiento público (98%).

Comienzo intenso, en definitiva, para un curso que va a ser toda una reválida.

Indicador de coyuntura: Septiembre 2018

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de agosto con los datos publicados hasta julio de producción industrial, ventas y renta, y hasta agosto de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en agosto es de 2,8, inferior al que tomó en julio de 3,3, y al que tomó a comienzo de 2018 de 4,6. Por tanto, la dinámica del indicador está en consonancia con una desaceleración en el ritmo de crecimiento de la actividad económica.

factor

Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, los indicadores individuales que forman parte del indicador compuesto han mostrado una tendencia dispar. La producción industrial y las ventas crecieron más en julio (2,8% y 3,5%) que en junio (-2,1% y 1,9%). Sin embargo, la renta y los afiliados crecieron considerablemente menos. En concreto, la renta creció en julio 2,7%, a un menor ritmo que sus crecimiento que el 4,2% de junio. Por su parte, los afiliados crecieron un 2,7% en agosto frente a un 3,1% en julio.

indica2indica1

Indicador de coyuntura: Mayo 2018

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de abril con los datos publicados hasta febrero de renta, hasta marzo de producción industrial y ventas, y hasta abril de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en abril es de 3,8, algo inferior al que tomó en marzo de 5,1.

factor

Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, los indicadores individuales que forman parte del Ind-ALDE han mostrado una tendencia a la baja. La producción industrial cayó en marzo un 3,5% frente a la subida de 2,7% en febrero. Por su parte, la renta y los afiliados subieron un 4,2% en febrero y un 2,9% en abril, a un menor ritmo que sus crecimientos de 5,0% en enero y 3,6% en marzo, respectivamente. El único indicador que no mostró síntomas de agotamiento fue en de las ventas, que creció tanto en febrero como en marzo un 3,4%.

                                               indica1indica2

Indicador de coyuntura: Marzo 2018

Antes de comenzar la entrada, es interesante destacar que algunos de los indicadores individuales han sufrido cambios en la metodología seguida para su construcción y presentación. El INE ha publicado el Índice de Producción Industrial por primera vez en base 2015, aunque este cambio no afecta al indicador agregado porque la producción industrial se usa en tasas interanuales. Por su parte, la Agencia Estatal de Administración Tributaria ha realizado cambios en la metodología de elaboración del Índice de Ventas de las Grandes Empresas. El efecto de los cambios sobre el indicador de ventas se puede apreciar en el gráfico siguiente que muestra las tasas interanuales.

ventas

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de marzo con los datos publicados hasta febrero de producción industrial, ventas y renta, y hasta febrero de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en febrero es de 4,7, algo inferior al que tomó en enero de 4,9.

Es importante aclarar que el cambio en la metodología del cálculo de las ventas no afecta a la capacidad del Ind-ALdE para detectar los cambios de tendencia del ciclo económico. El único efecto significativo es el pequeño aumento en el nivel del indicador compuesto después de la recuperación tras la Gran Recesión.

comparativa

Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, los indicadores individuales que forman parte del Ind-ALDE han mostrado una tendencia dispar. La producción industrial y la renta crecieron más en enero (3,9% y 5,0%) que en diciembre (3,1% y 4,3%). Por su parte, las ventas creció menos en enero (3,2%) que en diciembre (3,5%) y los afiliados crecieron menos en febrero (3,2%) que en enero (2,8%).

                                               indica1

indica2

Indicador de coyuntura: Febrero 2018

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de diciembre con los datos publicados hasta diciembre de ventas, producción industrial y renta, y hasta enero de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en enero es de 2,4, similar al que tomó en diciembre de 2,5.

factor

Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, los indicadores individuales que forman parte del Ind-ALdE han mostrado una tendencia dispar. La producción industrial y las ventas crecieron menos en diciembre (2,8% y 3,0%) que en noviembre (4,9% y 3,6%). Por su parte, la renta creció más en diciembre (4,3%) que en noviembre (4,0%) y los afiliados crecieron más en enero (3,5%) que en diciembre (3,3%).

     indica1indica2.png

Indicador de coyuntura: Enero 2018

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de diciembre con los datos publicados hasta noviembre de ventas, producción industrial y renta, y hasta diciembre de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en diciembre es de 1,7, inferior al que tomó en noviembre de 3.0.

factor

Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, casi todos los indicadores individuales que forman parte del Ind-ALDE han mostrado síntomas de agotamiento. En noviembre, la producción industrial, las ventas y la renta crecieron 4,7%, 3,6% y 3,9%, frente al crecimiento de 6,9%, 2,9% y 3,9%, en octubre, respectivamente. Por su parte, los afiliados pasan de crecer 3,6% en noviembre a crecer 3,3% en diciembre.

indica1

indica2

La reducción que muestra el indicador a final de año está en consonancia con la ralentización del ritmo de crecimiento del PIB en el cuarto trimestre, cuyo avance ha fijado recientemente el INE en 0,7%.

pib17

Corona y democracia

No siempre se han podido juntar los dos sustantivos que encabezan esta página. Pero en la España que desde el último cuarto del siglo XX deja atrás, con Juan Carlos I, una alargada experiencia dictatorial, ambos han ido de la mano. Titular de la Corona y régimen de libertades han convergido: el primero contribuyó decisivamente al tránsito de una a otra época, presidiendo después el curso de los acontecimientos en un país renovado, y el afianzamiento de la democracia ha sido factor determinante para la legitimación social de quien asume la máxima responsabilidad del Estado. Un logrado cruce de destinos (“Rey de la democracia” es el ilustrativo título del volumen colectivo editado recientemente por Galaxia Gutenberg). Es lo que justifica el reconocimiento que se le está dispensando a aquel con motivo de su octogésimo cumpleaños.

La perspectiva que proporciona la evolución de la economía española añade, por su parte, motivos para ello. En efecto, tres hechos sobresalientes que jalonan los últimos decenios están relacionados con la Corona y con la actuación de su titular: primero, estabilidad; segundo, apertura exterior e internacionalización de nuestro tejido empresarial; tercero, voluntad de acuerdo.

En tanto que vector de integración y garantía de continuidad, la Corona ha sido soporte básico de la estabilidad institucional. En economía, la estabilidad o, si se prefiere, la seguridad jurídica, es condición necesaria para el progreso duradero al aportar confianza, el mejor lubricante de tratos y contratos, de decisiones inversoras y de proyectos de empresa. La estabilidad, a su vez, no es ajena a la apertura exterior de España, que ha ganado interlocución con multiplicados países y presencia apreciada en foros y organismos plurinacionales. La economía española se ha insertado plenamente en el mercado mundial, alcanzando de paso un alto grado de internacionalización empresarial, acaso su rasgo más distintivo, por fecundo, desde el final del decenio de 1980; un logro que ha encontrado firme apoyo en el Rey. Que también ha contribuido, por estilo y determinación, a la decantación de gobiernos y sociedad civil a favor de la negociación, a favor de la búsqueda de pragmáticas coincidencias en objetivos de interés común.

Estabilidad, apertura internacional y el acuerdo como “bien democrático”: tres vértices de un triángulo que han interactuado virtuosamente. El primero facilitará ganar crédito en el exterior, encontrando en la mejor reputación externa un buen avalista. Y la predisposición negociadora ha ayudado tanto a la estabilidad como a mejorar la imagen de España en el mundo.

En una Europa que desde la segunda mitad del siglo XX ha conocido una combinación inédita de paz, libertad y prosperidad —por decirlo al modo de Tony Judt—, España no ha dejado de aprovechar la correspondiente alícuota, participando desde el fin de la dictadura en el avance conjunto por la senda de los derechos y las libertades individuales, del crecimiento económico y de la protección social. El Rey no ha sido un mero testigo. La severidad de la crisis que golpea el final del reinado y las circunstancias que lo rodearon, desembocando en la abdicación, no pueden velar el legado positivo que, desde uno y otro plano, nos ha dejado. Apreciarlo como merece incrementará, sin duda, nuestra autoestima para mejor afrontar el tiempo que viene.

Indicador de coyuntura: Diciembre 2017

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de noviembre con los datos publicados hasta octubre de ventas y producción industrial, y hasta noviembre de renta y de afiliados. Como mensaje para terminar el año 2017, el indicador indica que la recuperación de la actividad que se inició en 2013 se ha mantenido durante todo este período. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en noviembre es de 3,0, en torno a los valores que lleva tomando durante el segundo semestre del año.

factor

Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, los indicadores individuales que forman parte del Ind-ALDE presentan signos diversos. La producción industrial creció en octubre 0,2% y en noviembre 6,9%, mientras que las ventas crecieron 3,5% en octubre y 2,9% en noviembre. Por su parte, la renta mantiene en noviembre el ritmo de crecimiento de octubre del 3,9%, y los afiliados pasan a crecer 3,6% en noviembre frente al crecimiento de 3,5% que registraron en octubre.

indica1

indica2

Como es costumbre, en la última entrada del año me gusta hacer un pequeño balance de la evolución económica anual. El 2017 comenzó con valores del indicador cercanos a 1. La evolución del indicador muestra un crecimiento sostenido, aunque brevemente interrumpido entre julio y septiembre, hasta un nivel de 3. En cualquier caso, el indicador muestra la solidez de la recuperación económica, coincidiendo con la dinámica que han marcado otros indicadores de actividad económica como el que elabora FEDEA y el Indicador Sintético de Actividad (ISA) que elabora el Ministerio.

FEDEA

isa

La consolidación del ritmo de crecimiento que se aprecia en el movimiento de los indicadores, coincide con la evolución del PIB de la economía española. Durante el primer trimestre del año, el PIB creció un 0,79%, en el segundo trimestre un 0.86% y en el tercer trimestre, desaceleró levemente su ritmo de crecimiento al 0,76%.

pib

En cuanto a actividad económica, este año será recordado porque España ha recuperado los niveles de PIB precrisis. El siguiente gráfico muestra la evolución trimestral del nivel del PIB, partiendo de un nivel base de 100 en el segundo trimestre de 2008, considerado por el Comité de Fechado de Ciclos de la Asociación Española de Economía como el inicio de la Gran Recesión en España. Según los datos del INE, casi una década después, el PIB recupera los niveles existentes antes de la crisis en el segundo trimestre de 2018.

pib_evol

¿Qué podemos esperar en el cuarto trimestre? De consolidarse las tendencias registradas en los indicadores disponibles a la fecha de cierre del último observatorio económico del Servicio de Estudios del BBVA publicado a comienzos de diciembre y siguiendo el modelo de previsión de corto plazo conocido como MICA-BBVA, se estima que el avance trimestral del PIB podría situarse entre el 0,8% y el 0,9, situándose en valores cercanos a los del año 2017, y el conjunto del año se cerraría con un crecimiento medio anual entre el 3,1% y el 3,2%. Por tanto, se confirmaría que el crecimiento de la economía española seguiría siendo sólido.

MICA

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes

Visita nuestra web para información sobre actividades

http://www.alde.es