Indicador de coyuntura: Octubre 2014

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de septiembre con los datos publicados hasta agosto de producción industrial y ventas y hasta septiembre de renta y afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en septiembre es de 1,81, frente a un 1,48 del mes de agosto. Este valor está en línea con el movimiento horizontal que observamos en el indicador desde que se inició el verano.

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En tasas de crecimiento interanuales, los indicadores individuales que forman parte del indicador compuesto muestran síntomas de deterioro, con excepción de las ventas. La producción industrial cayó en agosto un 1,8% frente a la subida de 1,1% en julio. La renta y los afiliados subieron en septiembre 2,7% y 2,0% frente a las subidas de 3,2% y 2,1% en agosto. Por contra, las ventas subieron en agosto 3,2%, bastante más que en julio cuando subieron 1,1%.

indicadoresComo conclusión, la tendencia de las variables observadas indica que la recuperación de la economía española continua, aunque parece que el ritmo de recuperación se ha estancado por lo que el indicador experimenta un movimiento lateral desde el verano.

Indicador de coyuntura: Septiembre 2014

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de agosto con los datos publicados hasta julio de producción industrial y ventas y hasta agosto de renta y afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en agosto es de 1,49, frente a un 1,70 del mes de julio. Este valor está en línea con el movimiento horizontal que observamos en el indicador desde que se inició el verano.

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En tasas de crecimiento interanuales, los indicadores individuales que forman parte del indicador compuesto muestran síntomas contradictorios. Aunque todos ellos presentan valores superiores a los que tenían en el mismo mes del año anterior, el ritmo de crecimiento de la producción industrial y las ventas es sensiblemente menor, mientras que el de la renta y el de los afiliados es un poco mayor. En concreto, la producción industrial y las ventas crecen en julio 0,9% y 1,0%, frente al crecimiento de 2,7% y 1,7% observados en junio. En cuanto a la renta y afiliados, el crecimiento en agosto es 3,2% y 2,1% frente a 2,7% y 1,9% en julio.

indicadoresComo conclusión, la tendencia de las variables observadas indica que la recuperación de la economía española continua, aunque parece que el ritmo de recuperación se ha estancado por lo que el indicador experimenta un movimiento lateral desde el verano. El frenazo en el ritmo de crecimiento coincide con la evolución que presentan otros indicadores de actividad económica como el que elabora FEDEA y el Indicador Sintético de Actividad (ISA) que elabora el Ministerio (la última actualización disponible es de junio).

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¿Qué podemos esperar del PIB en el tercer trimestre? El informe económico del último observatorio económico del Servicio de Estudios del BBVA, publicado a comienzos de septiembre, indica que la recuperación de la economía española continua durante el tercer trimestre de 2014. Sin embargo, con cerca del 50% de la información para el 3T14, el modelo de previsión de corto plazo conocido como MICA-BBVA, estima una tasa de variación del PIB en el entorno del 0,4% o 0,5%. De confirmarse, implicaría una moderación del ritmo de expansión de la economía española, que había crecido un 0,6 en el segundo trimestre.

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El ébola y la sanidad pública a la deriva, por José María Abellán Perpiñán y Pilar García Gómez

Nuestros compañeros José María Abellán Perpiñán y Pilar García Gómez, vicepresidente y presidenta de la Asociación de Economía de la Salud (AES), nos facilitan esta entrada en la que se cuestiona la respuesta del Gobierno frente al traslado a España del misionero Miguel Pajares.

El modo improvisado en que se ha gestionado la repatriación y posteriores cuidados del misionero español infectado con el virus de ébola no deja de ser un síntoma de desgobierno sanitario. Las prácticas de buen gobierno deben trascender el mero cumplimiento de las leyes y la ausencia de corrupción, exigiendo adicionalmente que el proceso de toma de decisiones responda a un conjunto de reglas consensuadas de participación democrática, transparencia, responsabilidad, rendición de cuentas y obediencia a códigos de conducta. Si bien el desempeño global del sistema sanitario en nuestro país, en términos asistenciales, es bueno, fallamos en los procesos, huérfanos de fundamentación rigurosa, lo cual desdibuja las prioridades que deben abordarse y por ende la forma en que deben distribuirse los recursos disponibles.

La decisión tomada en relación a la financiación con dinero público del traslado y hospitalización de Miguel Pajares suscita el debate de si la regla del rescate o la tendencia a ayudar a personas identificables en situaciones de peligro inmediato, sin reparar en el coste de la medida, es un criterio válido para distribuir los recursos sanitarios. Lo cierto es que, aun siendo una reacción humana comprensible, es un principio difícil de compatibilizar con los argumentos de eficiencia (coste de oportunidad de los recursos invertidos) y equidad (imparcialidad entre beneficiarios, presentes y futuros) que deberían presidir las decisiones distributivas.

Así se expresa de hecho en el documento que recoge los juicios de valor social que inspiran las recomendaciones del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) británico, la agencia pública más influyente a nivel mundial en materia de evaluación de intervenciones sanitarias, donde literalmente se arguye que “cuando hay recursos limitados que destinar a la asistencia sanitaria, la aplicación de la regla del rescate puede significar que otras personas no tengan acceso a los cuidados o tratamientos que necesitan”. Esta consideración mueve al NICE a rechazar la regla del rescate como un criterio apropiado para resolver la tensión entre las necesidades de un paciente individual y las de los usuarios presentes y futuros del Sistema Nacional de Salud. Lo justo cuando se trata de financiar intervenciones es considerar sus costes y beneficios para pacientes “anónimos”, no para “víctimas identificables”. Cosa muy distinta es que todo profesional sanitario, en el ejercicio de su actividad, trate de proporcionar la mejor asistencia posible a sus pacientes. Aquí sí que éstos no son (ni tienen que serlo nunca) anónimos o estadísticos, sino bien reconocibles.

Pero las decisiones de financiación, en cambio, deben ser imparciales y en el caso que nos ocupa probablemente habría sido más coste-efectiva (mejores resultados en salud poblacional por euro gastado) la intervención sobre el terreno y no la repatriación. La repatriación tampoco es un ejercicio de cooperación sanitaria, es otra cosa; un acto de humanitarismo si se quiere.

La contribución de España a la cooperación sanitaria internacional se habría producido de haberse trasladado un hospital de campaña a Liberia para cuidar in situ a Pajares y a otros afectados por el virus. Una medida no solo compasiva, sino también eficiente (y más segura).

Disyuntivas de este tenor son las que se abordan, con seriedad y transparencia, en los países con una cultura evaluadora asentada. Sociedades que afrontan con madurez y honestidad la ineludible realidad de que hay que establecer prioridades en materia sanitaria, lo que requiere convivir con la incómoda verdad de que hay que racionar los recursos disponibles, invirtiéndolos en aquellos programas y tecnologías sanitarias más beneficiosas y menos costosas. Por desgracia, este ejercicio de buen gobierno está pendiente de cuajar en España.

Artículo publicado en EL PAÍS el 14/08/2014

Un nuevo curso

El comienzo de septiembre ha despejado cualquier duda; ni siquiera el más audaz Draghi ha conseguido titulares de primera plana más de una jornada; es el ajetreo en el patio de vecindad lo que llena las portadas. La política, quiere decirse la política doméstica, va a constituir el eje fundamental del curso que acaba de empezar. El calendario previsto induce a pensarlo así, con sucesivas entregas del desafío independentista, elecciones primarias en el principal partido de la oposición para las convocatorias electorales municipales y autonómicas, puesta de largo de nuevas formaciones políticas de ámbito nacional (bien de nueva creación, bien por recomposición de algunas de las ya existentes) y eventual llamada a las urnas en Cataluña (¿y en alguna otra Comunidad Autónoma?) antes de desembocar en la que obligadamente ha de tener lugar a finales de mayo de 2015. Nueve meses intensos, con el telón de fondo de la “regeneración democrática” en sus diversas variantes: desde el combate de la corrupción y las medidas (“a boleo”) para dotar de calidad institucional a nuestra democracia, hasta la reforma constitucional de uno u otro alcance, todo con objeto de recuperar la confianza perdida en el sistema por parte de amplios sectores de la ciudadanía, tentados ahora por los formuladores de esa simplificación bipolar de la realidad que sitúa en uno de los extremos, sin mezcla de bien alguno, a “la casta”.

Dicho de otro modo: el contenido sustancial del curso que acaba de abrirse no lo va a aportar la economía, ni esta va a imprimir el tono de aquel. La propia firmeza de la recuperación económica que revelan los datos más recientes le va a restar protagonismo —tanto en el debate público, como en los medios de comunicación y en las percepciones de los ciudadanos— a la situación económica. Cuanto más se reconduzcan los indicadores coyunturales, menos relevancia tendrán en el debate y el sentir de la calle, como si el cambio en el clima económico estuviera ya descontado. De los tres planos afectados por la crisis —el económico, el social y el institucional—, el primero ha sido el preeminente durante largos años, compartiendo ese rango a partir de un momento con la crisis social, pero hoy manda el tercero. Con el riesgo de que las tensiones políticas condicionen —y severamente— el desempeño de la economía.

Es la hora, en suma, de la política. Por ello no será quizá ocioso recordar los componentes que, fruto de la mejor creatividad en ese ámbito, están en la base de los mayores logros de la España democrática. Uno, la estabilidad: estabilidad macroeconómica pero, sobre todo, estabilidad institucional; la estabilidad es uno de esos bienes que sólo se valoran cuando se pierden. Otro, la apuesta por la negociación, tanto en el orden estrictamente político como en el social; el acuerdo como “bien democrático” para atender intereses generales además o por encima de los particulares, algo que es aconsejable recordar en un momento de mínima credibilidad de partidos, de sindicatos y de patronales. Y un tercero, el mirar con ambición como país hacia fuera y no hacia adentro, aspirando a ganar el porvenir y no a ajustar cuentas con el pasado. Eso es lo que ha nutrido los mejores momentos de la historia reciente española. Retengámoslo en el arranque de un curso con decidida vocación política.

Indicador de coyuntura: Agosto 2014

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de julio con los datos publicados hasta junio de producción industrial, ventas y renta (el Ministerio aun no ha publicado el dato de julio) y hasta julio de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en mayo es de 1,96, en línea con los datos de los dos meses anteriores.

factor

En tasas de crecimiento interanuales, la producción industrial muestra el avance más pronunciado, un 2,8% en junio frente al 0,6% en mayo. Las ventas crecen en junio a un ritmo similar al de mayo (1,7% frente a 1,1%) mientras que la renta crece en junio a menor ritmo que en mayo (1,5% frente a 2,5%). Los afiliados crecen en julio un 1,9% frente al crecimiento de 1,3% en junio.

indicadoresComo conclusión, parece que el rápido ritmo de recuperación de la economía que se inició en 2013 se ha frenado por lo que el indicador experimenta un movimiento lateral durante el verano.

Indicador de coyuntura: Julio 2014

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de junio con los datos publicados hasta mayo de ventas y producción industrial y hasta marzo de renta y de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en mayo es de 1,51.

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En tasas de crecimiento interanuales, todos los indicadores individuales muestras tasas de crecimiento positivas. La producción industrial crece un 0,4% en mayo frente a la caída de 2,1% en abril y las ventas crecen un 1.0% en mayo frente al 3,1% en abril. Por su parte, la renta y los afiliados crecen 1,5% y 1,3% en junio frente a las subidas de 2,5% y 2,2% en mayo.

indicadoresPor tanto, los datos continúan dando muestras que avalan la incipiente recuperación económica.

Job-market signalling: Cuando el título no es suficiente

Ilustración: Carlos Sánchez Aranda / Texto: Jordi Paniagua

autonomias paro estudios

¿Qué podemos hacer para conseguir un empleo? En mi opinión, es de las pocas preguntas a las que los economistas debemos una respuesta a la sociedad (aunque sea tímida), ya que sin empleo no hay paraíso.

Según la teoría del job-market signalling acuñada por el premio Nobel Michael Spence (1973), deberíamos acumular títulos académicos para aumentar la probabilidad de conseguir un empleo. Según Spence, las personas con más formación obtendrán mejores trabajos y obtendrán una renta mayor. Deberíamos por tanto observar a nivel agregado una menor tasa de paro en los sectores de población con mayor formación, como se aprecia en el siguiente gráfico. Por tanto, parece lógico dedicar recursos (tanto públicos como privados) en todo aquello que permite incrementar el capital humano del país en su conjunto (formación, estudios, experiencia, idiomas).

España en su conjunto tiene una tasa de paro sangrante, pero  disminuye con el nivel de formación de la población. Mientras que la tasa de paro supera el 50% para aquellos que no saben ni leer y escribir, apenas llega al 5% para los que han superado el doctorado. (Espero que este gráfico anime a los estudiantes a seguir estudiando).

paro por estudios

Una de las premisas interesantes del job-signalling sugiere que un título académico envía una señal al mercado con independencia de los conocimientos adquiridos. No obstante se observa una relación positiva entre conocimientos (que se traducirán en mejores o peores títulos) y nivel de renta. La tasa de licenciados es bastante homogénea en todas las CCAA, por lo que parece como si la señal de formación no se trasladara al mercado laboral. Si el título universitario es una commodity, la señal la envían los conocimientos.

En una situación como esta, parece que un título no es suficiente garantía para encontrar trabajo. La relación señal (título)- ruido (porcentaje de paro) en las regiones con una tasa de paro es demasiado homogénea y débil. Por tanto es necesario acumular conocimientos, (habilidades y capacidades competitivas en el lenguaje de Bolonia) que nos sirvan para rompen la barrera de la señalización de Spence (más en línea con Romer 1990). Por tanto, las regiones con mayor capital humano (por ejemplo mayores conocimientos en pruebas objetivas) deberían tener un nivel de renta superior al resto, tal como se puede observar en el siguiente gráfico:

rentavspisa

Observamos claramente como la renta de las CCAA es mayor para las regiones con unos mayores conocimientos (medidos por la puntuación del test Pisa). Aquellas regiones donde hay más capital humano tienen una mayor renta y menor desempleo.

El siguiente gráfico muestro el paro por CCAA (agrupado por si equivalencia con el paro por nivel de estudios). Puede observarse como aquellas CCAA con menor renta y capital humano son también las que mayores tasas de paro presentan (con algunas excepciones). Los habitantes de Andalucía, Canarias, Castilla La Mancha y Extremadura se enfrentan a una tasa de paro similar a la de un chaval de 12 años. Es descorazonador observar en nuestra pared “Juan Carlos I (o Felipe VI), rey de España y en su nombre el rector magnífico….” y enfrentarse a una tasa de más del 40%. Es como tirar una moneda trucada al aire, simplemente terrible.

tasa de paro por CCAA

Una posible solución sería transferir renta y recursos a las regiones con menor capital humano (es decir, con peor puntuación en Pisa). Habría que partir del supuesto que la relación capital humano-renta es doblemente causal. En otras palabras, podríamos aumentar nuestros conocimientos a base de talonario y “comprar” la reducción del paro. Es decir, que aquellas regiones que han conseguido acumular más renta habrán invertido en mejores escuelas y tendrán más capital humano, como en siguiente gráfico invertido:

pisavs renta

Tengo la costumbre de preguntar las cosas que no entiendo (mi abuelo decía que el pregunta es tonto una vez, pero el que no pregunta es tonto siempre). Quizá algún alumno recordará con cariño estas gráficas de su examen de econometría del curso que acaba de terminar. La pregunta era muy sencilla: ¿cuál de los dos modelos (Pisa->Renta o Renta->Pisa) te parece más adecuado? Razona la respuesta.

La mayoría de los alumnos se inclinaron por el modelo Renta->Pisa, con argumentos sólidos como que tan solo mediante una acumulación de renta previa se pueden abrir escuelas y formar capital humano. Pero me sorprendió en el razonamiento de un alumno que escogió el primero modelo. Si bien es cierto que la renta permite aumentar el capital humano, esta relación no siempre se cumple. Hay países con una renta muy elevada (por ejemplo productos de petróleo) pero con un gran déficit de capital humano. La mitad de los graduados en Arabia Saudí reciben su licenciatura en teología, por lo que tienen que importar todo lo demás. En cambio, difícilmente encontraremos ejemplos de países con una formación excepcional con una renta desproporcionadamente baja.

Ahora bien, las implicaciones que se desprenden para nuestro país son preocupantes. Por mucho que se transfieran rentas del norte al sur (y este uno de los orígenes de las tensiones territoriales que sufrimos), difícilmente se reducirá el desempleo si no se aumentan las capacidades laborales objetivas (por ejemplo, idiomas, informática y habilidades cuantitativas).

 

Indicador de coyuntura: Junio 2014

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de mayo con los datos publicados hasta abril de ventas y producción industrial y hasta mayo de renta y de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en mayo es de 2,6. Por tercer mes consecutivo, el valor alcanzado es superior al que presentaba en el inicio de la crisis.

factor

En tasas de crecimiento interanuales, con la excepción de la producción industrial, todos los indicadores individuales que forman parte del Ind-ALDE muestran valores positivos y mayores que los datos del mes anterior. Las ventas crecen en abril 3,2% frente a 2.0% en el mes de marzo. La renta y los afiliados crecen en mayo 2,5% y 2,2%, frente a 1,3% y 1,4% en el mes de abril. El dato negativo es el de la producción industrial, que cae 1,9% en el mes de abril frente a la subida del 8,0% del mes de marzo.

indicadores Por tanto, los datos continúan dando muestras que avalan la incipiente recuperación económica.

Indicador de coyuntura: Mayo 2014

El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de abril con los datos publicados hasta marzo de ventas y producción industrial y hasta abril de renta y de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en febrero es de 0,6. El valor alcanzado es superior al que presentaba en el inicio de la crisis y ya muestra valores positivos.

factor

En tasas de crecimiento interanuales, todos los indicadores individuales que forman parte del Ind-ALDE muestran valores positivos y mayores que los datos del mes anterior. La producción industrial y las ventas crecen en marzo 8,1% y 1.1% frente a 2.7% y -1.0% del mes de febrero. La renta y los afiliados crecen ambos en abril 1,4% frente a 1,0% y 0,6% del mes de marzo.

indicadores

Por tanto, continua la mejora en las previsiones económicas.

Un nuevo modelo económico para España. Reformas estructurales para la recuperación y el crecimiento. Número 25 de la revista Mediterráneo Económico

He coordinado este número de la revista Mediterráneo Económico que edita la Fundación Cajamar. Recojo a continuación el comienzo de la introducción, así como la dirección de la página web desde la que se pueden descargar los artículos que lo integran y también el número completo (http://www.publicacionescajamar.es/publicaciones-periodicas/mediterraneo-economico/).

La economía española se encuentra hoy a las puertas de una frágil recuperación de la profunda crisis económica que ha atravesado durante los últimos seis años. El ritmo que alcance esta recuperación depende crucialmente de la expansión de la demanda efectiva en España y en el resto del mundo, hacia el que se dirigen, en elevada y creciente proporción, los productos españoles. No depende fundamentalmente de las reformas estructurales que se realicen. Como acertadamente recuerda Paul de Grauwe, uno de los analistas europeos más distinguidos, estamos ante una crisis de demanda, no de oferta, y los instrumentos fundamentales para atajarla son las políticas macroeconómicas expansivas. Cuando los economistas de hoy buscan resolver problemas de demanda con herramientas propias de la oferta se equivocan, como lo hicieron también en los años setenta del pasado siglo al intentar hacer lo contrario, resolver problemas de oferta, los derivados del alza del precio del petróleo y otras materias primas, así como de los salarios, con herramientas de demanda, que solo provocaron más inflación y desempleo.
¿Quiere esto decir que las reformas que se discuten y anuncian no son necesarias? Nada de eso, son fundamentales desde tres perspectivas. La primera de ellas, conseguir acciones más decidas y am¬biciosas de Alemania, Francia y otros países europeos para expandir la economía europea, enterrando la equivocada política de austeridad seguida hasta ahora. Este es el efecto más importante de las reformas realizadas hasta ahora. La segunda perspectiva, maximizar la respuesta de la producción y el empleo españoles ante la esperada recuperación de la economía europea; y la tercera, sin duda la más importante, asegurar el crecimiento económico futuro de España sobre bases más firmes y sostenidas, esto es, con menor propensión a los desequilibrios macroeconómicos, y siguiendo sendas más apacibles, más semejantes a las de nuestros socios comunitarios.
No cabe duda de que las reformas realizadas hasta ahora, principalmente la del mercado de trabajo y la del sistema bancario, han conseguido el beneplácito de las autoridades comunitarias, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, así como del Fondo Monetario Internacional, organismos que siguen pidiendo nuevas reformas, y la profundización en las ya realizadas, aunque no siempre con mucho fundamento ni convicción, a menudo solo como un eco de los grupos aferrados a la equivocada idea a la que hemos aludido al comienzo de este texto: que las políticas de oferta son la clave en la resolución de la actual crisis de demanda. Tampoco caben muchas dudas de que el beneplácito conseguido de las instituciones señaladas ha restaurado en una medida apreciable la confianza de los inversores internacionales en la economía española, favoreciendo nuevas entradas de capital extranjero, y ello a pesar del evidente deterioro institucional que vive España, que amenaza su estabilidad social y política.
En todo caso, el elenco de reformas a realizar es muy amplio, tanto como la magnitud de la crisis vivida. No hay espacio de las instituciones económicas que no requiera arreglo, y en muchos casos, la eficacia de las nuevas reglas y ordenamientos va a depender de cambios en las instituciones políticas. Por otra parte, aunque en la tipología de países que ofrece el World Economic Forum, España se sitúa entre los más avanzados, es decir, entre aquellos en los que la clave para el crecimiento de la productividad del trabajo se encuentra en la innovación y singularización de los productos, las reformas no pueden limitarse a fortalecer este aspecto clave, sino que deben cubrir aún un am¬plio espacio para la mejora de la eficiencia económica, a través de una regulación más eficaz de los mercados de factores, bienes y servicios, así como de las actividades e ingresos de la Administración pública. En lugar de avanzar en este terreno, la década de 2000 supuso un retroceso, como muestra el estancamiento en la Productividad Total de los Factores (PTF), el indicador preferente de eficiencia y progreso técnico. Por otra parte, la innovación exige un mayor esfuerzo en I+D pero trasciende con mucho este requisito básico. Requiere también de un sistema tecnológico mejor diseñado (más eficiente en protección de la innovación, y en transferencia y difusión del avance tecnológico), de la mejora de la financiación de las empresas, hoy sensiblemente restringida por la crisis bancaria, y de avances muy sustanciales en el capital humano, de la apuesta por los mercados exteriores, más exigentes y fuente de nuevos productos, así como de unidades productivas de mayor tamaño. Las relaciones estrechas entre tamaño empresarial, innovación e internacionalización, que se alimentan mutuamente, constituyen un centro clave de reforma en una economía madura como la española. Pero como se desprende de los trabajos que se incluyen en este número, descansan de manera crucial en el capital humano, un activo algo abandonado durante los años de crisis, y que, en todo caso, no ha adquirido la dimensión y el respeto que merece en nuestra sociedad.
Pues bien, siguiendo estas pautas, este nuevo número de la colección Mediterráneo Econó¬mico que se introduce aquí, el 25, reúne diecinueve contribuciones de especialistas y profesionales destacados en diversos ámbitos económicos, y se ordena en cinco apartados, que son los siguientes: 1) flexibilización de los mercados; 2) fiscalidad y reforma de la Administración pública; 3) capacidad empresarial, financiación e internacionalización; 4) innovación y política industrial; y 5) capital humano. Esta ordenación destaca en los dos primeros lugares aquellas reformas que reclaman una mayor urgencia, y de hecho están siendo abordadas o lo serán en un breve plazo. No son sin embargo las únicas iniciadas ya; otras, como la sanidad, las pensiones y la educación también lo han sido aunque con diverso grado de acierto. Así mismo, difieren en el grado de urgencia que poseen y en el horizonte en el que pueden conseguirse, como se puede deducir de los artículos incluidos en este número monográfico. En particular, en los dos últimos lugares figuran las más importantes, difíciles de realizar y con un horizonte temporal de implementación más largo: innovación y capital humano, aquellas en las que España tiene el reto más formidable, y que de ser adecuadamente abordadas la situarán de nuevo en el camino de una rápida convergencia con los países líderes de Europa.

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